Soy Katiane Vilan, fisioterapeuta comprometida con el cuidado individualizado de cada paciente, sin ceder a las mutuas. Tras más de 19 años de experiencia y constante formación, descubrí que la ciencia no siempre capta la complejidad humana, especialmente en el mundo femenino y sus ciclos. Mi mayor lección llegó al convertirme en madre de Eduarda, donde entendí la realidad de la maternidad, la importancia del autocuidado postparto y el valor de contar con una comunidad de apoyo.
Me trasladé a España para hacer un posgrado en medicina china en la UDG y trabajé con un renombrado médico chino en Blanes, donde aprendí mucho.
Durante mi proceso de duelo, utilicé la auto hipnosis para despedirme de mi padre, logrando aliviar el dolor menstrual. Me formé durante tres años en el Sistema Nervioso Autónomo, aprendiendo a equilibrar mis emociones, modular el tono vagal y gestionar mejor el estrés. También realicé un curso de inteligencia emocional, trabajé con PNL y mejoré mi autoestima, comunicación y confianza.
Me comprometí conmigo misma, organizando mis prácticas, asistiendo a clases de baile y retiros, y reconectando con mi feminidad. Creé un modelo de autovaloración anatómica para evaluar mi suelo pélvico, transformando mi vida y guiando a otras mujeres en el proceso de conexión entre cuerpo y emociones.
Completé un Máster en Psiconeuroinmunoendocrinología (PNIE) y un curso de rehabilitación del suelo pélvico, uniendo ciencia y neurociencia. A través de la nutrición, suplementos y prácticas como el biofeedback y el automasaje, mejoré mi salud hormonal y pélvica, disfrutando de una vida sexual plena.
Con mi hija hablo abiertamente sobre sexualidad y ciclos femeninos, y enseño a mi hijo sobre igualdad. Visité la cueva de María Magdalena en Francia, reforzando mi convicción de que recuperar nuestra feminidad es clave para una sociedad más justa.
Está diseñado para aquellas que buscan herramientas prácticas para valorarse, cuidar de su cuerpo, emociones e intimidad. Este programa es para mujeres comprometidas con el cambio, que reconocen su poder como creadoras y saben que el autocuidado es la clave para la prevención y sanación, tanto física como emocional.